lunes, 30 de junio de 2025

EL PUEBLO ARGENTINO CLAMA POR CONDUCCIÓN POLÍTICA





 

Rubén Rojas Breu

 

EL PUEBLO ARGENTINO CLAMA POR CONDUCCIÓN POLÍTICA

 

Dos fundamentos destaco para la afirmación del título:

 

1.         Desde hace décadas el Pueblo viene dando la lucha en soledad por su emancipación y realización en consonancia con una Nación plenamente desarrollada.

La movilización de fines de 2001 marcó un hito en tal lucha sostenida.

 

2.         La elocuente abstención electoral que se registra comicios tras comicios durante este 2025 en todo el país revela categóricamente que NO HAY EXPECTATIVAS hacia ninguna dirigencia, ni fuerza política ni liderazgo, lo cual demuestra alto nivel de conciencia política en gran parte de la población.

 

El gobierno ultraderechista se mantiene únicamente por la incapacidad y la inacción de una oposición sin rumbo, politiquera, desgastada y con bajísima credibilidad.

 

Pobreza y atraso protagonizan dolorosamente un estado de cosas desolador.

 

Para mayor penuria, la Argentina es inexistente para el planeta o, lo que es aún peor, por obra de este gobierno retrógrado y brutal se alinea con la derecha más extremista y deshumanizante del planeta.

 

Los profetas del kirchnerismo y del progresismo se agarran de algunos resultados electorales, como el de Rosario, para fantasear una salida de su agrado queriendo ver renovación generacional donde sólo hay más de lo mismo, más de lo de siempre, aunque se presente con caripelas atractivas y nuevitas.

 

Los mercenarios de la derecha arrecian con más amenazas, con más ajustes, con más persecución y con más violencia y propaganda a contramano de la civilización misma.

 

Los analistas y voceros del kirchnerismo, de los seudo peronismos variopintos y del progresismo juegan a los antagonismos entre el odio y el amor, entre la crueldad y el humanismo.

 

Hacen en particular del odio la emoción causante de todos los males, el factor por excelencia que sustenta el gobierno libertario.

 

No es así.

 

La abstención electoral generalizada, así como todos y cada uno de los comportamientos de la población en general muestran que lo que prevalece, y por mucho, es un estado colectivo de DEPRESIÓN: caída de los brazos, tristeza persistente, resignación, impotencia.

 

Eso es expresión de una frustración abrumadora que viene de lejos y que se acentúa día a día, que viene desde la dictadura y se prolonga hasta el penoso presente.

 

En este cuadro de situación, el Pueblo busca y trata de construir su Conducción Política.

 

Conducción Política es la articulación de un Proyecto de Nación desarrollada y con proyección internacional, estrategia, organización, elevación de la tan venida abajo cultura política.

 

Sobre tales bases, la Conducción Política implica toma de iniciativa, síntesis de las aspiraciones de los diversos actores y sectores y una capacidad de convocatoria amplísima, una disposición a generar un frente popular de gran alcance.

 

Eso busca y trata de construir, denodada y hasta desesperadamente, el Pueblo argentino.

 

Rubén Rojas Breu

Buenos Aires, junio 30 de 2025

 


viernes, 20 de junio de 2025

POR QUÉ EL GOBIERNO LIBERTARIO SE ENSAÑA CON CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER

 


 

Rubén Rojas Breu

 

POR QUÉ EL GOBIERNO LIBERTARIO SE ENSAÑA CON CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER

 

La derecha y ultraderecha lograron el repudiable fallo que determinó la condena, proscripción y prisión de la lideresa kirchnerista.

 

Pero a medida que pasan los días y las horas esa derecha y ultraderecha, valiéndose de su gobierno libertario y miembros del Poder Judicial, muestran un empeño desmedido en hacer de la prisión domiciliaria de CFK un calvario.

 

Un calvario para la lideresa K y, también, directa o indirectamente para sus adherentes.

 

Con el propósito de una situación insufrible, sumamente condicionada, arbitraria, injusta y limitante de hasta los derechos más elementales, el gobierno se vale de todos sus dispositivos de un modo a todas luces ilegal o anómalo.

 

Ahora bien, los gobiernos kirchneristas y en particular los encabezados por Cristina Fernández de Kirchner así como su liderazgo político de las últimas dos décadas no tuvieron de ninguna manera carácter revolucionario ni tampoco se destacaron por representar el peronismo genuino; estuvieron muy lejos y muy por debajo de la obra, de la transformación y de la proyección en el tiempo y en el espacio de los gobiernos y la conducción del peronismo fundacional con Perón y quienes lo acompañaron desde el 43 o el 45 hasta su muerte.

 

 

Los gobiernos kirchneristas fueron apenas reformistas, cumplieron la labor de reestablecer el régimen político institucional hecho trizas en el 2001; su acción respondió a patrones propios del conservadorismo y a satisfacer requerimientos básicos del país y de parte de la población, al mismo tiempo que generaban frustración entre numerosas y numerosos argentinas y argentinos.

 

Las expresiones de apoyo por parte de partidarias y partidarios K, aunque muy respetables, demuestran que efectivamente los gobiernos kirchneristas no fueron más allá de distribuir la poca riqueza que produce nuestro país, atrasado e injusto, no fueron más allá de un crecimiento vegetativo o de mero mantenimiento en lo social, lo político, lo cultural y lo económico.

 

 

Ciertamente las dirigencias y gobiernos K, los seudo peronismos, generaron las condiciones objetivas y subjetivas para que la derecha y la ultraderecha, con figurones como Macri primero y la fratria Milei ahora llegaran a la Rosada.

 

Esta derecha y ultraderecha, claramente la encarnada por la fratria Milei y sus esbirros, se subordina a las grandes corporaciones locales y globales, a las nuevas oligarquías que depredan al planeta, a los grandes magnates que acumulan una riqueza superior a los recursos con los que sobrevive o muere la inmensa mayoría de la humanidad.

 

En línea con lo antedicho, esta derecha y ultraderecha vernáculas y, muy particularmente la fratria Milei y los suyos, se somete alegre e indignamente al país yanqui y al sionismo extremista israelí, quienes llevan a cabo un genocidio en Palestina y se obstinan en desatar una guerra mundial, atacando a Irán y a otros países.

 

Ese alineamiento vergonzoso nos pone en serio peligro a argentinas y argentinos.

 

Si los gobiernos kirchneristas y, particularmente CFK, no condujeron una transformación estructural que nos lleve a la plena emancipación y realización como nación, pueblo y trabajadores, ¿por qué el gobierno y quienes lo apoyan se ensañan con la lideresa K?

 

Detecto varias razones concurrentes:

 

-    En primer lugar, que la derecha argentina francamente antinacional desde sus genes (a diferencia de las de las potencias) tiene tolerancia cero respecto de todo lo que signifique derechos para las mayorías populares y plena soberanía como nación.

Los sectores dominantes y sus representantes, los grandes empresarios y hacendados, son sumamente retrógrados, incapacitados para negociar y para manejarse políticamente, entre otras notorias insuficiencias.

Los conozco como la palma de mi mano.

 

-    En segundo lugar, el gobierno se ha tornado definitivamente insostenible; insostenible política, social, cultural, axiológica, económica y psicológicamente.

La neblinosa conciencia de su insostenibilidad lo hace crecientemente brutal, torpe, necio, castigador.

En su desesperación se lanza a destruir todo lo que se le pone delante y, en modo imbécil, termina agrandando a una dirigente a la que considera enemiga.

 

-    En tercer lugar, se les hace insoportable carecer de toda capacidad de movilización, a diferencia de lo que acontece con el Pueblo que se manifiesta continuamente y desde hace décadas.

 

La movilización contundente del miércoles 18 contrasta fuertemente con la incapacidad de la derecha o de los libertarios para mover ni siquiera a sus acólitos.

 

-    En cuarto lugar, los libertarios funcionan en el registro de la violencia. No tienen vida fuera de la violencia por la violencia misma.

 

Es una violencia que remite a los tiempos más primitivos o más terribles de la humanidad y de nuestro país, una violencia que se opone decididamente a la Cultura, una violencia que se descarga contra la Humanidad misma.

 

De tal manera, provocar es el medio del que se valen para dar curso a la violencia, inclinación de la cual participan la ministra Bullrich, los medios hegemónicos y sus periodistas desaforados, los sicarios que publican en las redes virtuales.

 

La violencia por la violencia misma para estos especímenes es como el agua para los peces.

 

Están buscando justificación para reprimir más sanguinariamente todavía y para instaurar un régimen definitivamente totalitario, desconociendo la Constitución y las leyes.

 

Todo un gobierno de facto.

 

 

Ya me referí a que el Pueblo, con su vocación pacífica, viene dando la lucha desde hace décadas en procura de la emancipación y de la realización, Proyecto mediante.

 

Todas las movidas que se vienen dando representan a ese Pueblo en lucha que está decidido a construir su conducción política.

 

La conducción política a la que aspira el Pueblo está más allá de los liderazgos visibles, está en proceso de construcción.

 

La tan coreada “unidad del peronismo” o liderazgos como el de CFK, están por debajo o por detrás de la conducción política que quiere construir el Pueblo.

 

Claro que CFK, así como dirigencias políticas, gremiales y sociales tienen la oportunidad de dar a luz esa conducción política, para lo cual es mucho lo que tienen que autocriticar, revisar, repensar reencausar y reorganizar.

 

Y, desde luego, tendrían que convocar definiendo Objetivos Estratégicos, impulsando un Proyecto, elevando la cultura política, tomando la iniciativa y sintetizando a los más variados actores y sectores.

 

Como sea y con quienes sea, el Pueblo construirá su conducción política.

 

Rubén Rojas Breu

Buenos Aires, junio 20 de 2025

 

 


jueves, 5 de junio de 2025

UNA ARGENTINA TIRANIZADA POR LA CRUELDAD

 



Rubén Rojas Breu

 

UNA ARGENTINA TIRANIZADA POR LA CRUELDAD

 

Entre las argentinas y los argentinos se propaga la sensación penosísima de que estamos bajo la tiranía de la crueldad.

 

En las manifestaciones de este miércoles 4 de junio fue la palabra más invocada, más conmovedoramente pronunciada.

 

La crueldad se nos presenta como un modo de gobernar y de coexistir que pareciera que va más allá de la Política, de lo socialmente inteligible.

 

Vale aclarar que Maquiavelo, fundador de la Política como ciencia, la incluye como categoría política, lo cual nos habilita a utilizarla en este análisis.

 

La crueldad dentro de las nosologías psicológicas y psiquiátricas se incluye en la psicopatía y la perversión: falta de empatía, hostigamiento del débil, violencia, manipulación, ausencia de sentimiento de culpa, provecho o goce sádico por el maltrato del otro.

 

La crueldad del gobierno libertario, de sus secuaces, de quienes lo apoyan y de quienes lo votan alcanzó una dimensión y un protagonismo de tal índole que nos obliga a tratarla en particular.

Un 15% de porteños adolescentes y adultos en los últimos comicios canalizó su obstinada crueldad votando por LLA.

 

La crueldad está presente desde el inicio de la Historia: no hay catálogo que alcance para contener todas las atrocidades que se cometieron a lo largo de los milenios para imponer la voluntad desenfrenada de los déspotas.

 

Así que, para no abrumar, sólo cito algunos ejemplos resonantes: la matanza de bebés ordenada por Herodes el Grande, las maldades de Calígula y Nerón, los exterminios cometidos por los conquistadores europeos en nuestro continente y en otras latitudes, los genocidios llevados a cabo por el nazismo y el fascismo, la barbarie franquista, las prácticas brutales del estalinismo, las invasiones de grandes potencias orientales de sus países limítrofes, la conducta sistemática belicista del país yanqui, tan deshumanizante,  

 

 

Por supuesto, en lo que nos toca, la conquista del desierto, sobre todo la ordenada por Julio A. Roca y las dictaduras cívico militares que se sucedieron a partir de 1930 alcanzando su pico con la dictadura terrorista de estado instaurada en 1976.

 

Precisamente, esta crueldad que hoy estamos viviendo es hija dilecta de tal dictadura, la cual dejó como herencia no sólo la destrucción de la Argentina sino también la naturalización del mal y del terror, de la criminalidad, de la violencia contra mujeres, trabajadores, jubilados, las mayorías, incluyendo niñas, niños, adolescentes, ancianas y ancianos.

 

Ocupémonos de este presente aterrador, injusto y de ejercicio extremo de la crueldad por parte del gobierno y los suyos.

 

Entre los suyos encontramos, por arriba, a sus mandamases, los concentradores de poder y de riqueza globales y locales, las nuevas oligarquías del planeta, así como particularmente el país yanqui y su socio principal, el gobierno ultraderechista y genocida de Israel que descarga toda su crueldad hoy contra palestinas y palestinos.

 

Por abajo, quienes lo acompañan y apoyan dentro de la población en general, adherentes y votantes, satisfechos y cómplices de tanta crueldad.

 

No se puede ser complaciente ni paternalista ni condescendiente con quienes votan o simpatizan con este gobierno, se trate de sus principalmente beneficiados, se trate de humildes o marginales.

 

Todas esas y todos esos acompañan y ejercen la crueldad.

 

Entre los votantes y simpatizantes predominan quienes se hartaron del autoritarismo kirchnerista, pero eso no justifica su conducta a favor de esta tiranía.

 

Tanto política como electoralmente existen opciones: progresistas, seudo peronistas no K, la izquierda clasista e, inclusive, fuerzas de la derecha que se comportan de un modo relativamente civilizado.

 

Esta crueldad de los libertarios no nos llegó de Marte ni se dio de un día para el otro: el comportamiento onda horda se viene dando desde la dictadura, se impulsó con el menemismo y se toleró, cobijó o alentó por todos los gobiernos en lo que va del siglo.

 

El gobierno libertario hace un culto de la crueldad; más aún, hoy es su única manera de conducirse, es su única política.

 

Conmueve hasta lo más profundo la violencia verbal y física que ejerce contra jubiladas y jubilados, contra discapacitados, contra mujeres, contra la diversidad de género, contra trabajadoras y trabajadores, contra la educación pública y contra la salud pública tal como se está viendo en su ensañamiento contra el Garrahan.

 

 

Es decir, sea por el hambreamiento, sea por el castigo a instituciones imprescindibles y valiosísimas, maltrata ferozmente a niñas y niños.

 

Más maldad no puede imaginarse.

 

Según el Diccionario de la Lengua, la primera acepción de la palabra crueldad es “inhumanidad”, acepción a la que se suman “fiereza de ánimo, impiedad” y sinónimos varios.

 

Etimológicamente, deriva del latín “crudelitas”, que a su vez se origina en “crudelis” que significa “crudo”, “áspero”, “de corazón duro”.

 

Para este análisis opto por la combinación “inhumanidad” y “crudo”.

 

Se deduce que, por donde se mire, la crueldad se ejerce con un objetivo último, terminal y macabro: acabar con la Humanidad.

 

La vinculación con lo “crudo” simboliza la muerte de lo Humano, la destrucción de la Cultura, toda vez que una característica exclusivamente humana, es la preparación y cocción de los alimentos, gracias a la conquista del fuego con el fin de alimentarnos, por lo cual según la mitología griega fue castigado Prometeo (aclaro que los alimentos que comemos crudos como gran parte de los vegetales, implican lo cultural por su siembra, recolección y preparación; es decir, es como si también pasaran por la cocción).

 

La fratria Milei y sus sostenedores aborrecen a la Humanidad misma.

 

 

 

Que el actual presidente considere “hijitos” a sus canes revela hasta qué punto su odio se dirige contra la humanidad: convalida la opinión idiota de quienes dicen” “prefiero los animales a las personas”.

 

Mucho se puede especular acerca del porqué del odio de la fratria Milei a la Humanidad, basándonos en lo que se ha difundido: maltrato paterno en la infancia con indiferencia materna, acoso en la escuela y colegio, títulos universitarios de bajo nivel tanto del hermano como de la hermana que alimentan el complejo de inferioridad, incapacidad laboral según se ha señalado con creces y vaya a saber qué tanto más sobre lo cual me abstengo de decir para respetar la intimidad y para no caer en el mismo tipo de comportamiento de brutos de los referidos.

 

Sin duda sus acólitos, desde sus más cercanos hasta el último de sus votantes comparten el resentimiento, el complejo de inferioridad, la falta de cultura, la hostilidad a los humanos.

 

 

Las dirigencias de la oposición (¿oposición?) se fueron acomodando a esta crueldad, se fueron amoldando, valiéndose de la creencia boba de que todo se resuelve en las urnas y sirviéndose de las manipuladoras encuestas, día a día más asociadas a la falta de escrúpulos, instrumentos que dan letra a los operadores mediáticos y que ponen el dedo en la llaga de quienes participamos del Pueblo, de quienes militan y luchan.

 

Las y los dizques opositores se acomodaron tanto que se manejan con la peregrina idea de que los libertarios y la masa informe que los apoya son una legítima expresión política y que los Milei están ahí por la voluntad popular.

Más crueldad todavía.

 

Es triste, y forma parte del ejercicio de la crueldad, el efecto desalentador que produce entre tantas y tantos luchadoras y luchadores, entre tantas y tantos argentinas y argentinos que padecen, la difusión de los datos falaces de encuestas y “focus groups”.

Crueldad, crueldad y más crueldad.

 

¿Qué es puede hacer contra la crueldad?

 

-       Persistir en la creciente movilización popular

 

-       Generar y potenciar la cultura política

 

 

-       Construir la conducción y la organización políticas de la nación, del pueblo y de los trabajadores que requerimos imperiosamente.  

 

Rubén Rojas Breu

Buenos Aires, junio 5 de 2025


domingo, 1 de junio de 2025

EN UNA ARGENTINA DERRUMBADA Y SIN RUMBO HAY QUE CONVOCAR

 


 

Rubén Rojas Breu

 

EN UNA ARGENTINA DERRUMBADA Y SIN RUMBO HAY QUE CONVOCAR

 

Estamos padeciendo una Argentina derrumbada y sin rumbo.

 

Derrumbada por la depredación que lleva a cabo el gobierno libertario respondiendo a sus mandamases locales y globales, yanquis, sobre todo.

 

Es como si la Argentina actual se pareciera a la que se describe en la novela gráfica auténtica, la de Oesterheld, en la cual los invasores destruyen todo lo que se encuentra a su paso.

 

Enfatizo: la historieta original, no la versión desvirtuada y lavada de la serie que alcanzó tanta repercusión.

 

Esa depredación fue iniciada hace décadas, muy subrayadamente a partir de la dictadura terrorista de estado instaurada en marzo de 1976, aunque ya desde el 55 había iniciado su tenebroso andar.

 

Todos los gobiernos civiles desde el 83 hasta acá contribuyeron a la devastación, al atraso y a la pobreza.

 

Todas las dirigencias oficiales o conocidas, políticas, gremiales, sociales y sectoriales de cualquier índole, tienen responsabilidad respecto de este punto tan penoso al que hemos arribado, a este calvario que parece irreversible.

 

Eso indica también que estamos en una Argentina sin rumbo: no hay dirigencia, intelectuales ni referentes ni medios de conocimiento público o fama, genuina e inteligentemente capaces, de sacar a nuestro país de esta situación calamitosa y de conducir hacia la emancipación y la realización, hacia la plena soberanía, hacia un desarrollo integral a la altura de las potencias, hacia la justicia social plena.

 

La ultraderecha libertaria, la de la fratria Milei y sus secuaces tiene como objetivo la destrucción: acorde con lo antedicho, más destrucción de lo ya destruido.

 

Como si hubieran leído mal el célebre texto de Freud “El malestar en la cultura” se conducen buscando arrasar con ella, arrasar con la cultura.

 

Por supuesto que ningún libertario tiene idea de tal texto de Freud, ni siquiera de quién fue Freud; apenas si el mate les da para ver las pelis y los dibujitos yanquis o para saber sobre engendros tales como Batman o el Capitán América o distraerse con Stallone y su Rambo.

 

Diciéndolo en fácil: Freud habla de la Cultura no para referirse a lo propio de quienes se consideran cultos.

Habla de Cultura en su acepción antropológica, como la vida plena en sociedad, característica de los humanos, como modo de vida que nos diferencia tajantemente del reino animal.

 

Los libertarios representan la destrucción de la Cultura y de la Humanidad hasta en sus símbolos: leones y águilas que representan a los humanos de bien, valientes y ejemplares, versus los mandriles con los que se degrada a opositores, al mismo tiempo que la fratria Milei asume como “hijitos” a perros.

 

Los Milei y los suyos representan la humanización de los animales y la animalización de los humanos: las fronteras entre lo animal y lo humano quedan borradas.

 

 

La gran mayoría de argentinas y argentinos cría nenas, nenes y adolescentes, son madres y padres: crían con amor y dedicación y, a menudo contando con el apoyo, la atención y el afecto encomiable de abuelas, abuelos, parientes, amigas y amigos, profesionales mal pagos y explotados, etc.

 

Siguiendo en versión fácil, el “malestar” del que habla Freud es el ocasionado por la represión de los instintos a la que estamos exigidos para hacer posible la vida en sociedad, para hacer posible la Cultura.

 

La fratria Milei, sus esbirros y sus apoyos, así como la ultraderecha internacional con manipuladores (super acaudalados, corporaciones y estrambóticas sectas disfrazadas de religiosas o místicas), buscan denodadamente la destrucción de la Cultura para salirse ellas y ellos de las restricciones que la misma impone para vivir civilizadamente.

 

Se deduce que esa intención encierra la decisión de acabar con la Humanidad misma: si lo humano sólo se da en la Cultura y si la Cultura sólo es propia de la Humanidad, principio transitivo mediante, su finalidad es acabar con lo humano, a la manera de los invasores a los que se opone el héroe colectivo de Oesterheld.

 

O sea, para acabar con su propio malestar, las hordas libertarias pasadas de egoísmo y de crueldad, procuran hundir en el tormento a las mayorías: a la manera de una operación bancaria, transfieren su malestar de caprichosos a la población maltratada y desposeída.

 

 

El Pueblo, y solamente el Pueblo, viene dando la pelea, desde hace décadas, para emanciparse y realizarse, en intrínseco vínculo con la nación.

 

En particular, el Pueblo y solamente el Pueblo, viene luchando contra el accionar brutal del gobierno libertario.

 

En ese cuadro de situación, dirigencias de la oposición comienzan a preocuparse por lo único que les interesa según la mezquindad que las caracteriza: los procesos electorales del corriente año.

 

Su electoralismo enfermizo hace que entren en el juego del gobierno libertario, al punto de que el periodista Gustavo Sylvestre, vocero de la facción kirchnerista y afines, se sale ahora con que “por fin la sociedad argentina esta semana dio señales de que quiere acabar con este estado de cosas”.

 

Pasa por alto la pelea que el Pueblo viene dando en todas las formas desde diciembre del 2023 (y desde antes, como ya expresé).

 

Para peor, demostrando que entra en el juego de los Milei, dice que el enfrentamiento es entre el mileísmo y el antimileísmo.

Superficialidad mayor no se encuentra. Anteojeras.

 

La lideresa K, la señora Cristina Fernández de Kirchner vuelve a los estrados y tribunas tratando de revitalizar el impresentable PJ y alardeando de un conocimiento de la política del cual carece, lo cual demostró sobradamente gobernando, dirigiendo y hasta eligiendo a sus candidatos en las elecciones de la última década (Scioli, Fernández y Massa).

 

El kirchnerismo y sus aliados supuestamente progresistas contribuyeron a la pobreza, al atraso, a la gestación de grietas engañosas y nocivas y, también, a que acabáramos gobernados por los Milei y sus esbirros.

 

¿Qué puede la señora CFK proponernos como novedoso? ¿Qué capacidad de convocatoria real tiene? ¿Qué Proyecto elaboró, propone o impulsa?

 

Las mismas preguntas vale hacerlas respecto de otras figuras en las cuales se ponen expectativas, tales como el gobernador bonaerense, un afamado dirigente social, algún que otro dirigente gremial con repercusión, advenedizos de facciones que presumen de alfonsinistas o progresistas o radicales de verdad.

Expectativas basadas en la ingenuidad y en la falta de aprendizaje a partir de las experiencias.

Todo es presunción, todo es alarde, todo es rosca, todo es egolatría.

 

Ni siquiera están tomando nota de la descomunal abstención electoral, todo un síntoma muy elocuente del divorcio sin retorno entre las dirigencias y la población, del divorcio sin vuelta entre los contubernios o las mediocres figuras públicas y el Pueblo.

 

Todo es más de lo mismo por parte de esas facciones, dirigentes, medios y mediáticos, en momentos que estamos en pleno derrumbe.

 

Sin rumbo, sin Proyecto, sin conducción, sin organizaciones políticas, sociales y gremiales auténticas, sin referentes e intelectuales famosas y famosos con idearios, análisis y propuestas originales a la altura de tanta tragedia: así de mal estamos.

 

Si hay compromiso en serio con la Patria y con el Pueblo es posible producir un Proyecto: yo lo hice y lo publiqué (ver rubenrojasbreuelaula.blogspot.com): ergo, es factible.

 

De esto no se sale vociferando contra los Milei o inventando debates ya fagocitados por el tiempo, con olor a naftalina.

 

Se trata sí o sí de generar una gran convocatoria para conducir al Pueblo, fortaleciéndolo con el objetivo de un Proyecto.

 

No se trata de temas de agenda o de quedarse en el enojo contra los libertarios cavernícolas.

 

Perdón por lo reiterativo: se trata de convocar, de CONVOCAR, de escuchar al Pueblo y de hacerlo en función de un Proyecto de emancipación y de realización, soberanía, desarrollo integral a nivel de potencia, de justicia social plena y de justicia en todas las áreas que hacen a la vida en sociedad, que hacen a la Cultura tal como la definí, que hacen a la procura del bienestar de las argentinas y de los argentinos.

 

Rubén Rojas Breu

Buenos Aires, junio 1° de 2025


La significación de la consigna sagrada “La Patria no se vende”

  Rubén Rojas Breu   La significación de la consigna sagrada “La Patria no se vende”   Desde los albores oscuros del gobierno libert...