Rubén Rojas Breu
Selección mediante, tocamos
playa en Malvinas
La
Selección argentina derrotó a Inglaterra exhibiendo el mejor fútbol del planeta
y, quizá, de la historia; al menos desde mi niñez o adolescencia, hace ya
numerosas décadas.
La
Argentina con su “fútbol arte” venció al “fútbol máquina” inglés,
un fútbol fabricado en serie con futbolistas y técnicos formateados.
Lo
nuestro no es solamente pasión: es también y, sobre todo, vocación y
creatividad.
Tomando
como fuente al diario alemán “Frankfurter Allgemeine Zeitung”
el francés “Le Monde” define a nuestro equipo técnico y jugadores “les rois du
come- back”, los reyes de la remontada.
El actual seleccionado, según mi creación más
resonante, el Método Vincular, se ubica en el Posicionamiento Creativo, en el
cual el paradigma está dado por el arte: creación, estética, virtuosismo
a la manera de las más celebradas partituras que se deben a Bach, Mozart, Beethoven
o a nuestros Piazzolla y Ariel Ramírez.
Este seleccionado, desde el
comienzo de su carrera y todavía en la previa del mundial de 2022 afrontó
campañas de descrédito: dirigentes, medios dominantes y sus periodistas
deportivos, referentes del fútbol y tantos influyentes fueron impiadosos,
severamente críticos.
Silenciosamente y con su juego
proverbial, la “Scaloneta” desnudó la mezquindad y la inexactitud de las
diatribas.
Entre quienes profirieron
invectivas destacan periodistas como Mariano Closs, Sebastián Vignolo, Flavio
Azzaro y Ernesto Cherquis Bialo: vociferaban palabras
altisonantes como “peligro”, “equipo de bajo vuelo”, “ Scaloni es un muchacho que
no tiene idea de cómo dirigir”.
También Oscar Ruggeri y,
particularmente, Diego Maradona fueron lapidarios.
Maradona definió a Scaloni como
“pibe sin ninguna experiencia” o “alguien a quien empujaron que solamente podría
dirigir para el mundial de motociclismo”; sobre Messi, “el Diego” pidió
insistentemente que “no lo endiosen más y que nunca va a ser un caudillo, no
puedo serlo alguien que va 20 veces al baño antes de un partido”.
La Selección tan vituperada
ganó todo, incluyendo el Mundial de 2022 y va por éste de 2026 con sobrados
méritos y excepcional capacidad, poniendo elocuentemente de relieve que es la mejor de todos los tiempos, de nuestro país
y, me atrevo a decir, del planeta.
Le acaba de ganar a Inglaterra
con dos goles de magnífica factura, con dos asistencias magistrales de Messi y
la calidad de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Dos goles absolutamente legales
y legítimos, sin intervención de manos extrañas.
Dos goles que a los ingleses
les dio en el plexo solar, tanto a los integrantes del equipo como a su hinchada
y a sus mandamases, Corona incluida.
Pero esta Selección hizo algo más, proyectando el
triunfo en múltiples direcciones.
Aclaro que yo era escéptico
acerca de su posición o compromiso político, sobre todo cuando estamos
padeciendo al gobierno tiránico libertario y sus mandamases.
Veamos el desglose de la
proyección del triunfo y de sus inmediatas consecuencias:
1.
Con todo lo que implica simbólicamente,
derrotó al representativo de la potencia más colonialista de la historia de la
humanidad, superada ahora en ambiciones hegemónicas por su vástago prepotente,
bruto e idiota, el país yanqui.
Tiene un especial significado
para los pueblos derrotar a los países con tanta tradición colonialista, que
nosotros sufrimos en carne propia, con los ingleses, desde las invasiones de
1806 y 1807 hasta su dominio sobre nuestro país desde Rivadavia en adelante, al
menos hasta avanzado el siglo XX. Una potencia que se opuso a Perón y al
peronismo fundacional y que festejó la caída del gobierno nacional y popular en
1955.
2.
A eso se suma que el equipo se manifestó
abiertamente en favor de nuestra soberanía de Malvinas.
Hacer eso es tocar playa en nuestras islas del
Sur y en todo el sur de nuestro Atlántico Sur usurpado por Inglaterra, por el
país yanqui y, además, invadido a diario por otras potencias.
El alcance en todo el mundo que
adquirió la exhibición del paño en el que se reivindican como argentinas a las
Malvinas fue colosal.
No quedó rincón de la Tierra al
que no haya llegado el mensaje contundente.
Ese acto hizo más que todo lo que hicieron
gobiernos desde 1983 en adelante y fue más significativo, estratégicamente, que
la ocupación de 1982 por parte de los exmilitares de la dictadura.
Sin duda, golpeó a la Corona y
al gobierno inglés.
3.
El triunfo con su masiva repercusión indica
que las argentinas y los argentinos tenemos justificado anhelo por hacer de
nuestro país una nación plenamente soberana y desarrollada con derecho a alcanzar
el estatus de potencia a nivel internacional.
4.
Puso fuera de juego a la fratria Milei, a la horda
que la encaramó y a sus insaciables patrocinadores locales y globales y a la
alianza conformada por el nefasto gobierno libertario, los ingleses y el país
yanqui.
Está todo dado para debilitar al gobierno
autocrático, entreguista y cruel de toda crueldad.
5.
Desafía al mismo tiempo que da el ejemplo a una oposición ineficaz, indolente, pasiva y
hasta cómplice.
Por un lado, con las remontadas demuestra
que frente al enemigo o el adversario siempre es posible poner en práctica una
estrategia exitosa, sin importar cuál sea el poder de ese oponente ni la
prédica maliciosa de los medios ni las fraudulentas y malintencionadas encuestas
o “sondeos de opinión”.
Para vencer se requiere una Conducción y un
Proyecto.
Se cuenta con el de mi autoría, basado en
el de Perón “Proyecto Nacional. Modelo Argentino”.
El que propongo e impulso está enteramente
actualizado, válido para este 2026 y publicado en rubenrojasbreuelaula.blogspot.com
De tal manera, como vengo reiterando, a
construir la Conducción y a impulsar el Proyecto de emancipación y realización
de nuestro Pueblo y nuestra Nación.
Imitar a la Selección abre la puerta de acceso.
Rubén
Rojas Breu
Trabajador,
activista y dirigente político desde 1958
Docente
universitario de grado y de posgrado desde 1969 en UBA y otras universidades
públicas y privadas de la Argentina
Lic.
en Psicología UBA, 1973
Científico
e investigador social desde 1974
Autor
del Método Vincular, de aplicación en los campos social, político y mercado,
desde 1980 con libros y artículos publicados
Autor
de teorías sobre Política
Buenos
Aires, julio 16 de 2026