Rubén
Rojas Breu
EL DÍA INTERNACIONAL DE LA
MUJER EN EL CONTEXTO DE LA BARBARIE
El Día
Internacional de la Mujer se celebra en un contexto de barbarie, barbarie cuyo
principal adalid y ejecutor es, ¿cuándo no?, el país más deshumanizante del
planeta y de la Historia: el país yanqui.
Acompañado
por su principal aliado, el gobierno ultra de Israel y cómplices menores que
integran una suerte de archipiélago en tierra firme de regímenes despóticos, el
país yanqui pone en riesgo a la Humanidad.
La
mujer, las mujeres, una vez más entre dos fuegos, entre dos terrores: por
un lado, el régimen patriarcalista iraní, que, según las informaciones más
confiables, tiene una política troglodita de género; por otro lado, los atacantes no sólo están
lejos de ser dechados de respeto por la igualdad de género, sino que ya, en sus
primeros bombardeos, acabaron con la vida de casi doscientas niñas.
¿Así
liberan a las mujeres?
La
ofensiva desaforada y sin pausa de los yanquis y sus aliados no solamente deja
indefensas a las mujeres de la región e, inclusive, del resto del mundo, sino
que las castiga con sufrimiento indecible y derramamiento de sangre, impulsando
a su vez a que su enemigo responda con iguales consecuencias funestas.
Conmemorar
en esta fecha a las mujeres luchadoras de todos los tiempos y al mismo tiempo
llevar a cabo una guerra tan extemporánea, tan aniquiladora, no solamente de
vidas, sino de la Vida misma encierra una infinidad de contrasentidos.
Valerse
de la guerra para supuestamente liberar a las mujeres iraníes que ya vienen
dando su batalla pacífica para alcanzar su emancipación es uno de esos
contrasentidos.
¿Qué
favor hacen a esas heroicas mujeres los bombardeos que seguramente llevan a que
las y los iraníes terminen estrechando filas ante tamaña destrucción, tamaña
crueldad?
Además,
los yanquis ¿no habían pronosticado que su arremetida contra Irán iba a ser un
paseo?
Ya
todos los analistas, y me incluyo, evalúan o evaluamos que esta guerra puede
prolongarse en el tiempo y tener consecuencias descomunalmente catastróficas
para toda la Humanidad.
Y su
final es impredecible.
No
sería la primera vez que los yanquis salen como rata por tirante; téngase en
cuenta que jamás ganaron una guerra y, al mismo tiempo, son los causantes de la
mayoría de los enfrentamientos bélicos desde que los colonos supremacistas
blancos esclavistas en 1776, gracias a franceses y españoles, se salieron con
la suya: dejar de pagar impuestos y comenzar a cumplir con su dogma del destino
manifiesto, sintiéndose merecedores de la dominación del planeta.
Muchas
mujeres de todas las latitudes sufrieron en consecuencia inconmensurable dolor.
Entre
ellas, afroamericanas e hispanas que habitaron y habitan el país gringo.
El Día
Internacional de la Mujer merece que se celebre con la consagración de nuevos
derechos, con la vigencia de las leyes y tratados internacionales y en paz.
Qué
desgarrador que las cosas no sean así.
Rubén
Rojas Breu
Buenos
Aires, marzo 8 de 2026
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